martes, 13 de julio de 2010

Sobre la lucha en Historia del Joaquín V. González

Adjuntamos un volante de los compañeros de Artigas- La 28 en Historia, del Profesorado Joaquín V. Gonzáles, sobre el conflicto en la carrera.










Para más información entrá a:
http://la28pjoaquinv.blogspot.com/

miércoles, 23 de junio de 2010

Ingeniería: ¿Qué impulsan la LES, la CONEAU y el PROMEI?

Adjuntamos el boletín sobre la LES, la CONEAU y el PROMEI de los compañeros de la Facultad de Ingeniería.










lunes, 14 de diciembre de 2009

Elección de Rector de la UBA 14/12/2009




Declaración de La Corriente-UBA
14 de diciembre 2009

Reeligieron a Hallú reprimiendo a los estudiantes

En el Congreso Nacional, con represión a estudiantes y toda clase de irregularidades, fue reelecto Rubén Hallú como Rector de la UBA. Los estudiantes nos movilizamos para enfrentarlos.

Como en el 2006, nuevamente la Asamblea Universitaria de la UBA fue realizada en el Congreso Nacional, con el único objetivo de reelegir a Hallú como Rector. La convocaron una vez finalizadas las clases y el Gobierno Nacional garantizó el Congreso, violando la autonomía universitaria, y un impresionante operativo policial, con seis manzanas valladas, carros hidrantes y cientos de policías.

lunes, 13 de octubre de 2008

Homenaje a Jorge Rocha

Jorge Rocha:
¡¡¡Hasta la victoria siempre!!!


Desde la Corriente Estudiantil Popular Antiimperialista (CEPA) rendimos homenaje a Jorge Rocha, fallecido el 2 de septiembre del 2008.

Jorge Rocha fue Presidente de la Federación Universitaria Argentina (FUA) en 1968/69, cuando el Cordobazo y las puebladas obrero-estudiantiles como los Rosariazos, el Correntinazo y el Tucumanazo estremecieron la Dictadura de Onganía. Luchas en las que la FUA jugó un importante rol, empujando la movilización estudiantil y la unidad con la clase obrera y el pueblo:

“Plasmar en la práctica y en la acción la unidad obrero-estudiantil como lo hicieron los obreros y los estudiantes cordobeses es una necesidad imperiosa para el futuro triunfo de la lucha popular; el aporte generalizado del estudiantado en combate por la Universidad popular, científica y democrática del pueblo liberado, con protagonismo estudiantil, la profundización de esta lucha, ayudará a que un torrente popular, acaudillado por los trabajadores, derroque a la dictadura, conquiste el timón político del país y marche a la definitiva liberación social y nacional de nuestra patria”. (Extractos de la Declaración de la FUA posterior al Cordobazo)

Jorge Rocha fue uno de los dirigentes del movimiento estudiantil forjado al calor del auge de luchas de los 60 y 70. Un movimiento estudiantil teñido por la resistencia vietnamita que derrotó al imperialismo yanqui, la Revolución Cubana, el Mayo Francés y la Revolución Cultural China. Un movimiento estudiantil que en el Consejo Nacional de Centros (CNC) de 1968 y el Congreso de la FUA de 1969 planteó en sus resoluciones como  objetivo de la lucha del movimiento estudiantil “la universidad del pueblo liberado", uniendo la lucha por las reivindicaciones del estudiantado universitario con la lucha por la liberación nacional y social:

“Pero tales planes [los de la Dictadura] no responden a los intereses de nuestro pueblo sino a los de una ínfima minoría que lucra con el trabajo de la gran mayoría de los argentinos. Esa Universidad no es la que necesita construir nuestro pueblo, que por otra parte solo podrá concretarla en forma definitiva a partir de realizar cambios de fondo en lo político, en lo económico y en lo social. A esa Universidad de los monopolios y el imperialismo, le oponemos la Universidad del pueblo liberado, la Universidad que en su estructura, contenido y composición tenga una sola meta, la de contribuir al desarrollo de una sociedad popular sin dependencia extranjera ni minorías usufructuarias” (Extractos de la Resolución del CNC de 1968 y del Congreso de la FUA de 1969)

"En todos estos años [los 60] se desarrollaron debates que tiñerosn al movimiento estudiantil. Uno de ellos fue sobre el carácter de la Universidad. Las concepciones liberal-burguesas velaban su carácter de clase tras la consigna de "una Universidad abierta al pueblo". Esta consigna era tomada también por los "marxistas" del PC. Estos caracterizaban a la Universidad como una "isla democrática". Pero era un hecho comprobado históricamente que tanto el contenido de la enseñanza en la Universidad como la composición social de sus integrantes no podían modificarse de fondo sin un cambio revolucionario en el país. Porque la Universidad es parte del aparato estatal y contribuye a resolver sus necesidades en el plano científico y técnico, y a sostener en sus contenidos más profundos la ideología dominante, que es la de las clases dominantes. Y en relación a su composición social, es claro que si bien está compuesta por estudiantes, cuyo origen proviene predominantemente de las capas medias, no acceden a ella especialmente los hijos de los obreros industriales y rurales y del campesinado pobre, por la situación de miseria a la que los lleva la opresión y explotación a que son sometidos por las minorías de imperialistas y terratenientes que dominan el país". (Jorge Rocha, "Cómo nace la consigna Por la Universidad del pueblo liberado", Suplemento del Semanario Hoy, 15/06/1998)

Jorge Rocha fue uno de los fundadores del FAUDI (Frente de Agrupaciones Universitarias de Izquierda), antecesor de la CEPA. Con el ejemplo de Jorge Rocha, hoy seguimos luchando por una universidad popular, nacional, científica y democrática: la Universidad del Pueblo Liberado.
Compañero Jorge Rocha:
¡¡¡Presente!!!
                                                                                    



martes, 17 de junio de 2008

Jorge Rocha: Cómo nace la consigna "Por la Universidad del Pueblo Liberado"



Cómo nace la consigna
“Por la Universidad del pueblo liberado”

Jorge Rocha
Presidente de la Federación Universitaria Argentina (FUA) 1968-1969
Integrante del FAUDI (Frente de Agrupaciones Universitarias de Izquierda) y del PCR (Partido Comunista Revolucionario)

El movimiento estudiantil universitario había realizado grandes movilizaciones en demanda de un mayor presupuesto durante el gobierno de Illia y había avanzado en la práctica de la unidad obrero estudiantil. Sobre todo durante las tomas de fábrica de 1964, que conmovieron al país y en las que fueron asesinados los obreros Mussi, Retamar y Méndez.
En ese proceso nosotros fuimos denunciando la gestación del golpe de Estado que preparaba Onganía desde la Comandancia en Jefe del Ejército. En el CNC [Consejo Nacional de Centros] realizado en Santa Fe una semana antes del golpe de junio del `66 fue éste un tema central de debate. Incluso fue un tema de discusión el funcionamiento de la FUA en caso de que el golpe pasara. Por eso la FUA tuvo una posición de claro enfrentamiento contra la dictadura desde el inicio. La “Noche de los bastones largos” en Buenos Aires y el asesinato de Pampillón –primer mártir de la lucha antidictatorial, asesinado en Córdoba- simbolizaron la lucha antidictatorial del movimiento estudiantil. Pero si bien se siguieron desarrollando luchas parciales en muchos lugares, durante el `67 y parte del `68 se produjo un repliegue general. Esta situación se revirtió con el paro general del 14 de junio de 1968, lanzado por la dirección de la FUA.
El paro fue muy grande y abarcó a todo el país. Para impulsarlo y concretarlo tuvimos que derrotar las posiciones de quienes sostenían que había “que desensillar hasta que aclare” (esto era un reflejo en la Universidad de la posición de Perón al inicio de la dictadura). También, las de quienes nos acusaban de “voluntaristas” por sostener que se desarrollaba un polvorín de odio bajo los pies de la dictadura. El propio lanzamiento del paro, que hicimos en una reunión de la Junta Representativa en Rosario, fue criticado por “aventurero y ultraizquierdista”. Sin embargo, los hechos nos dieron la razón.
Nosotros basábamos nuestra posición en el análisis de la política y del plan económico impulsado por Onganía y Krieger Vasena y sus consecuencias nefastas para la clase obrera y el pueblo, y en la repulsa que se generalizaba hacia su política represiva. El paro del 14 de junio del `68 fue uno de los hechos que marcaron el inicio del auge obrero y popular que se desarrollaría luego con fuerza en el `69. Las luchas en Corrientes, que se iniciaron a fines del `68 con la privatización del comedor, la participación estudiantil en el Rosariazo y el Cordobazo, en el que la columna vertebral fue el proletariado industrial cordobés, conmovieron a la dictadura y bocetaron el camino de la revolución en nuestro país.

La Universidad y el Estado
En todos esos años se desarrollaron debates que tiñeron el accionar del movimiento estudiantil. Uno de ellos fue sobre el carácter de la Universidad. Las concepciones liberal-burguesas velaban su carácter de clase tras la consigna de “una Universidad abierta al pueblo”. Esta consigna era tomada también por los “marxistas” del PC. Estos caracterizan a la Universidad como una “isla democrática”. Pero era un hecho comprobado históricamente que tanto el contenido de la enseñanza en la Universidad como la composición social de sus integrantes no podían modificarse de fondo sin un cambio revolucionario en el país. Porque la Universidad es parte del aparato estatal y contribuye a resolver sus necesidades en el plano científico y técnico y a sostener en sus contenidos más profundos la ideología dominante, que es la de las clases dominantes.
Y en relación a su composición social, es claro que si bien está compuesta por estudiantes cuyo origen es predominantemente de las capas medias, no acceden a ella especialmente los hijos de los obreros industriales y rurales y del campesinado pobre, por la situación de miseria a la que los lleva la opresión y explotación a que son sometidos por las minorías de imperialistas y terratenientes que dominan en el país.
Al mismo tiempo cobró importancia el debate con las concepciones trotskizantes, que negaban las particularidades de esta parte del aparato estatal y las contradicciones en su seno, que la transforman en un campo de batalla político-ideológico para la lucha revolucionaria. Contradicciones en un país dependiente como el nuestro entre su carácter y misión fundamental y la composición social predominante del estudiantado y también de los docentes; contradicción agudizada por la existencia del movimiento estudiantil y por las conquistas democráticas logradas e incluso corporizadas en su propia organización. Conquistas en las que la Reforma Universitaria del `18 jugó un papel relevante.
De allí entonces nuestra propuesta de luchar por una Universidad del pueblo liberado. Propuesta que hicimos en un CNC realizado en forma clandestina en Mar del Plata a fines del `68.
En esta dirección es que cobró también significación el debate acerca del papel de las masas estudiantiles como aliadas del proletariado y bajo su hegemonía en la lucha por la revolución democrática, agraria y antiimperialista en marcha al socialismo. Porque las concepciones mencionadas negaban las contradicciones objetivas que las enfrentan en un país dependiente a los enemigos del proletariado y el pueblo. Negaban la historia concreta de todas las revoluciones de liberación nacional y social, las experiencias de China, de Vietnam, de Cuba, etc. Ese ha sido siempre, por otra parte, el fundamento de la política sectaria que trabaja sobre el activo para “succionar cuadros para la clase obrera”, que tendencializa y divide a los organismos de masas, que se opone a toda política de frente único y desprecia de fondo a las masas estudiantiles, su potencialidad revolucionaria en la lucha liberadora.
La ruptura con el PC y la fundación del PCR en enero del `68 fueron fundamentales para introducirnos en todo este proceso político y en las polémicas ideológicas mencionadas, desde posiciones verdaderamente marxista-leninistas. Y más precisamente tuvo importancia la resolución sobre nuestra actividad en el terreno universitario que realizó el Comité Central al poco tiempo de la fundación de nuestro Partido. Nosotros integrábamos en ese entonces el FAUDI (Frente de Agrupaciones Universitarias de Izquierda) y fue dicha corriente la que desarrolló un papel decisivo en la conducción política de la FUA en todo ese período.

(Publicado como Suplemente en el Semanario Hoy, 15 de junio 1998)